Lo ha hecho durante el primer día de la Cumbre de Financiación Climática, que reúne a bancos privados, instituciones financieras internacionales, bancos multilaterales de desarrollo, fondos para el clima y otras entidades con el fin de impulsar el progreso en esta materia cara a la próxima COP31.
En una declaración, Kurum, ministro de Medio Ambiente, Urbanización y Cambio Climático turco, ha abogado por que la financiación del clima se trate como «prioridad de seguridad estratégica» al igual que los países aumentan su gasto en defensa a largo plazo.
«El mundo está redefiniendo el significado de la seguridad. Los países de la OTAN se han embarcado en una importante transformación que llevará la inversión en defensa hasta un 5 % del PIB. Prevemos una ambición similar en lo que respecta a la seguridad climática», ha señalado.
Kurum ha observado que «el gasto en defensa se considera una inversión realizada hoy para protegerse de las amenazas del mañana» y ha opinado que la inversión en materia climática «debe analizarse exactamente desde la misma perspectiva estratégica».
«La pregunta no podría ser más clara: si ya no tenemos un mundo seguro en el que vivir, ¿de qué servirá todo nuestro gasto en defender a nuestros países?», ha apuntado.
Cara a la cumbre que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya (Turquía), la financiación es una prioridad clave. En ese contexto, Kurum ha hecho hoy «un claro llamamiento a los líderes de todo el mundo» a que demuestren «una voluntad política más firme, audaz y concreta en materia de acción climática».